Por Melissa Pérez

          A pesar de las múltiples denuncias ambientales que se han radicado en los pasados días en contra del Vertedero municipal de Vega Baja, la mayoría de los residentes vecinos se oponen a su cierre de operaciones según fue ordenado por la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) debido a incumplimientos ambientales.

            Según una encuesta realizada por la Universidad del Sagrado Corazón, el 67 por ciento de los 15 entrevistados, residentes del barrio Sabana, en Vega Baja, mayores de 30 años, apoyan las labores realizadas en el vertedero, lo que contradice las denuncias de grupos ambientalistas que se han publicado en los pasados días.

            De este grupo, el 40 por ciento entiende que, contrario a las determinaciones de la EPA, el vertedero no está presentando ningún riesgo o contaminación ambiental. Por otro lado un 27 por ciento determinó que sí se están produciendo demasiados desperdicios sólidos no perecederos, un 20 por ciento dijo sentirse preocupado con la emisión de gases tóxicos a la atmosfera y sólo 13 por ciento manifestó sentirse amenazado por los líquidos de basura conocidos como lixiviados que a legadamente están siendo introducidos al río Cibuco, y por ende, posteriormente llegando al balneario de Vega Baja.

            Sobre las recientes denuncias ambientales publicadas recientemente en los medios, casi la mitad de los encuestados, equivalente a 47 por ciento, entienden que la instalación de conversión de desperdicios en energía sería la mejor alternativa para solucionar el problema ambiental del vertedero.

            Una tercera parte opina que deberían mejorarse los sistemas de control de los desperdicios y canales, mientras que sólo un 20 por ciento considera que el cierre total del vertedero sería la mejor alternativa. Ninguno de los entrevistados consideró que un cambio en la administración Waste Management haría alguna diferencia.

            El grupo entrevistado en su totalidad lleva más de 21 años residiendo en el barrio Sabana y todos en sus residencias continúan recibiendo los servicios de la eliminación de desperdicios de parte de Waste Management.

            De este grupo, la inmensa mayoría confesó sentirse perjudicado con plagas de animales y/o insectos en sus residencias debido a la cercanía del vertedero con sus hogares. Un 7 por ciento dijo percibir malos olores en el ambiente y una tercera parte declaró sentirse perjudicada por una combinación de ambos factores. En cambio un 13 por ciento de los encuestados manifestó no haberse afectado nunca por ninguno de los factores anteriores.

            Sobre quién tiene la culpa de este problema ambiental, una tercera parte señaló a la Junta de Calidad Ambiental (JCA) como responsable de no lidiar para solucionar el conflicto. Un 7 por ciento entiende que debería ser el Departamento de Recursos Naturales el que tome acción al respecto y un pareado grupo de 27 por ciento entiende que tal responsabilidad debería caer sobre el gobierno. Según ese por ciento de encuestados, tanto en el gobierno municipal de Vega Baja como el gobierno estatal de Puerto Rico deberían interceder para mediar en el conflicto.

            Más de la mitad de los entrevistados, equivalente a un 53 por ciento, declaró sentir que la JCA ha sido muy negligente ante esta situación y que no han hecho nada al respecto. Un 13 por ciento describió la intervención de la JCA como poco eficiente, mientras que una tercera parte catalogó la labor de la agencia como eficiente. 

            Sobre el interrogante de la intervención del alcalde de Vega Baja Edgar Santana Rivera ante toda esta situación, la inmensa mayoría determinó que el alcalde no está enfrontando la situación por el bienestar de los residentes de su pueblo. Contrario a ese 67 por ciento, la otra tercera parte manifestó entender que sí creen que Santana Rivera está enfrontando la situación satisfactoriamente.

Marzo 2010